RSS

Extrañar...

Hace tiempo que no escribo y, partiendo del porque comencé este blog, que aún es pequeño, creo que puedo justificarme al decir que no había habido algo que me confundiera tanto que fuera imprescindible escribir. Estos días me he topado con muchas y diferentes emociones, pero ha sido una en específico la que me ha confundido. Este sentimiento me ha conducido a una reflexión más profunda que la que he llevado a cabo con los demás sentimientos que tuve esta semana.

Esta semana cumplí 20, algunos se emocionan por haber cambiado el ''1'' por un ''2'' otros lo ven como haber entrado a LA década, otros encuentran un pretexto para armar una gran pachanga, algunos más lo vemos como una prueba más de que el tiempo pasa e indiscutiblemente habrán cosas que cambiarán. Es posible que no sea el mejor modo de verlo, pero sin saber exactamente el porqué, soy de las personas que prefiere las cosas como están. Prefiero el ''malo conocido'' que el ''bueno por conocer'', pues eso de no saber que sigue no me resulta emocionante o algo que me guste experimentar.

Sin embargo, la verdad de todo esto no es que vaya a extrañar ese ''1'' en mi edad, o que la propia edad sea la que me haga añorar las cosas. Mas bien pensé en plasmar realmente qué es el extrañar algo. Creo que la definición que yo podría dar de acuerdo con el contexto que tengo en este momento es que extrañar es ese sentimiento en el que buscas tener todo lo bueno que tenías con determinada persona, grupo de personas o situación. Cuando extrañas, es raro que te acuerdes de lo malo y de lo que detestabas de las personas o situaciones, sólo recuerdas lo bueno, lo que te hacía sentir bien, eso que ahora ya no tienes y que quieres volver a tener, compartir, vivir, palpar.

Esta semana extrañé. Me dí cuenta que huía de hacerlo, pero que extraño demasiado a alguien que siempre ha sido parte de mi vida y que siempre lo será, pues aunque dejase de ver a esa persona siempre compartiremos algo, un lazo que jamás podremos romper y que jamás se podrá disolver. Sin embargo, como en otras ocasiones traté de hacer algo para remediarlo, busqué un acercamiento, recordar su esencia, palparla, compartir algo de lo que solíamos compartir y esperé.

Pero ya que estaba conmigo, se armó una nueva situación, pues no es la misma persona. Cuando ya estaba aquí, yo no lo extrañaba más, incluso llegué a sentir más como un desprecio. Ya no quería que siguiera aquí. Creo que eso se debe a que su esencia ya no es la misma, porque aunque tenemos ese lazo irrompible, creo que no queda nada de lo que compartíamos. Creo que extraño eso que conocí durante tantos años y que ahora no sé dónde ha quedado. Entonces ¿qué se hace en estos casos? ¿qué se hace cuando se extraña tanto y no es algo que puedas volver a tener pero que necesitas? ¿qué hacer cuando estarías dispuesto a dar todo y cambiar tanto para, si no tener la misma situación o persona que antes, lograr tener algo con esa persona, algo que incluso sea mejor que lo que extrañabas?

Mucho de lo que me duele de ti es que no sé quién eres, qué piensas, qué quieres, a dónde vas y qué harás para conseguirlo. Pero lo que más me duele es que cuando te lo pregunto sólo dices que no sabes. Y al parecer no te interesa saber...

Una de las pocas cosas que creo todavía compartimos http://www.youtube.com/watch?v=cdxTKzBMPfE&feature=fvsr




0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Hablad ahora o callad para siempre